EN el bosque de Oma, los pinos pintados, después de una agotadora caminata, pueden meterte el desasosiego en el cuerpo. Es la sospecha del panóptico.
viernes 23 de marzo de 2007
me están mirando
EN el bosque de Oma, los pinos pintados, después de una agotadora caminata, pueden meterte el desasosiego en el cuerpo. Es la sospecha del panóptico.
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1 comentarios:
EN el bosque de Oma, los pinos pintados, después de una agotadora caminata, pueden meterte el desasosiego en el cuerpo. Es la sospecha del panóptico.
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