viernes, 23 de marzo de 2007

me están mirando


EN el bosque de Oma, los pinos pintados, después de una agotadora caminata, pueden meterte el desasosiego en el cuerpo. Es la sospecha del panóptico.

1 comentario:

Elia Saneleuterio Temporal dijo...

EN el bosque de Oma, los pinos pintados, después de una agotadora caminata, pueden meterte el desasosiego en el cuerpo. Es la sospecha del panóptico.